El otro,
cuando se presenta ante nosotros nos da una oportunidad, tal vez la única de
situarnos dentro de nosotros mismos y ver nuestra capacidad de estar en relación.
Alguna vez nos preguntamos quien somos frente a ese otro? Somos realmente
nosotros mismos? Somos una proyección de nuestro pasado, de una relación
familiar a la que nos hemos quedado adheridos? Seremos el deseo del otro?
Seremos lo que el otro proyecta en nosotros?
La verdad
es que la energía del vínculo posee una fuerza sublime. Aunque a veces nos
supera y descontrola cualquier oportunidad de querer modificar, torcer o
condicionar ese momento, el del encuentro. Por eso por más que pensemos y
pensemos: podré continuar con esto? Porqué me trata de esa forma? Cómo sabré si
está de acuerdo realmente? El otro querrá continuar conmigo? Qué lo separa o lo
une de mi en este momento? Siempre existirá ese “alea”, ese lugar fuera del
tiempo que definirá el vínculo para si o para no, o tal vez pero ahora no, o si…pero
no se hasta cuando, para uno o para el otro.
Las razones del NO serán más difíciles que las razones del si, primero obviamente,
el SI nadie lo discute.
Serán las
razones del NO, las más arduas, más pensadas, más buscadas, más penosas, más difíciles
de aceptar…
CLAUDIA SILVINA DORREGO
Counselor - Consultoria

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